lunes, 18 de febrero de 2013

¿Merecen la pena las fuentes de generación automática?

Hace muy poco, ayer desde mis coordenadas temporales que a saber cuando estarás leyendo esto, un editor de cómics colgó en su muro de Facebook un enlace a un blog donde te decían como hacerte una tipografía con tu letra. Este enlace me ha llevado a plantearme la pregunta que sirve como título a esta entrada: ¿merecen la pena las fuentes de generación automática? Desde mi punto de vista y dado que yo diseño tipografías la respuesta inmediata tendría que ser no, un no rotundo, y ya está. Pero esto no sería del todo justo y a mí me gusta que me expliquen las cosas y nunca acepto un "porque sí", necesito razones por lo que me dije «vamos a echar un vistazo a este enlace a ver que pasa».

Ya en el blog nos explicaban brevemente el procedimiento y te mandaban a la página donde te hacían la letra. En esta página te daban para descargar una plantilla que rellenar. Aquí llega el primer problema, y bien gordo, no tiene suficientes casillas. Le falta la «ñ» aunque sí que tiene la «Ñ», aunque tiene el «¿» para poder abrir una interrogación le falta el «¡» para las admiraciones. Sin tener en cuenta esos problemas la plantilla sería completa para un inglés pero faltan una gran cantidad de diacríticos que aunque no son necesarios en Español si que son útiles para una gran cantidad de idiomas distintos.
Me digo, ¿la relleno a mano a o uso una tipografía ya hecha para así poder comparar mejor? Dicho y hecho, cojo una tipografía pseudo caligráfica gratuita para la prueba: Billybong. Con esta tipografía me dispongo a rellenar el formulario con lo que me encuentro el siguiente problema: Te deja poco espacio para las ascendentes y descendentes.
La plantilla rellenada
Con la plantilla ya hecha la subí a la página y en menos de un minuto ya se estaba descargando una fuente nueva a mi ordenador. Realmente rápido, hay que reconocerlo. Con la fuente ya hecha me la abrí en mi programa de diseño de tipos para poder revisarla adecuadamente y poder compararla con la fuente original.

Aquí podemos ver los caracteres de la letra autogenerada

Aquí podemos ver la letra original y la gran cantidad de glifos adicionales que tiene
Lo primero que podemos ver es la gran cantidad de glifos adicionales de la fuente original, y eso que era gratuita, con varios caracteres alternativos que aunque no tiene hecha la programación opentype se podrían sacar de la ventana de «glyphos» o de la de «mapa de caracteres», según como se llame en el programa que uses. A simple vista parece que el dibujo de la fuente autogenerada está bien, vamos a verlo más en profundidad.

La «A» de la fuente automática

La «A» original

¿Que podemos ver? El dibujo de la automática es muy tosco con respecto al original. Ha creado algo de ruido innecesario, ese trazo de la descendente con joroba, y no ha sabido interpretar correctamente el trazo horizontal. Además está muy elevado con respecto a la linea base, aunque eso puede ser culpa mía por mi manera de rellenar la plantilla. También podemos ver que solo hace un espaciado con respecto al primer y último punto de color de la letra. En este caso la original tiene el rabito de la A fuera de el «cuadrado» de la letra, precisamente para evitar que los espacios blancos entre caracteres sean demasiado grandes. Pero bueno, esto se puede solucionar programando el kerning por lo que reviso la programación opentype y no tiene nada hecho, es decir la letra automática carece completamente de kerning con lo que los huecos entre letras, y más con la letra que elegí para el experimento, serán terroríficos.

¿Dónde se fue la descendente?
Reviso el mapa de caracteres para analizar otra letra y encuentro la «y» y me fijo que se le ha cortado completamente el rabito descendente. Me fijo en la plantilla y por lo visto esa parte de la letra la dejé fuera del cuadrado de referencia y por eso tiene que haberse ido fuera del todo. Otro elemento que me fijo es que la altura de «x» no está fijada según las letras que le pasado, por lo que los espacios entre lineas también van a ser terribles.

Eso si que es una altura de «x» bien fijada

Aunque no he tenido mucho cuidado al alinear las letras se puede ver que cualquier problema que tengas al  dibujar en la plantilla se va a magnificar en el resultado final. También se puede ver que falta la «ñ» y que se cortan los ascendentes y los descentes.

Bien, ¿entonces cual es mi veredicto acerca de esta herramienta para hacer tipos caligráficas?
Pues suspenso y muy cerca del muy deficiente. Para algunas ocasiones te puede sacar de un apuro pero aún así después la tendrías que tocar en un programa de diseño de tipografías para arreglar muchos de los problemas que tendrían esas tipos. Este programa solo sirve para hacer una tipo rápida y tienes que tener mucho cuidado al rellenar la plantilla para que te vaya a quedar medio decente dado que ni tiene en cuenta el kerning ni la alturas de «x»,  ni las ascendentes o descendentes de lo que escribas por lo que tendrás que usar un millón de trucos luego en el programa que uses habitualmente para que no canten los fallos de la letra.

Ahora otra pregunta, ¿se podría usar esto para hacer una tipo para re-rotular un tebeo desde la rotulación original? Poder lo que se dice poder sí, pero el trabajo de seleccionar cada letra, colocarlo sobre la plantilla no compensaría vista la chuapuza de fuente que te devolvería y el trabajo de afinación que habría que hacer tanto de dibujo como de programación.

¿Y para un dibujante que quiera usar su propia letra? También lo podría usar pero de nuevo habría que tocar la fuente para que le fuera realmente útil. Y si este dibujante tiene una manera especial de escribir o de rotular las limitaciones de la plantilla y de la fuente que se entrega son tan altas que realmente no le serviría de nada.

Básicamente estamos al equivalente de un traje de mercadillo barato, barato. Es algo que te puede sacar de un apuro pero poco más. Es que hasta la primera tipo que hice, y mira que era mala, es mejor que lo que te entregan.

martes, 5 de febrero de 2013

A comer y a beber

Hace ya algún tiempo que está a la venta A comer y a beber de Guillaume Long y publicado por Sins Entido. Se trata de la recopilación de historietas gastronómicas publicadas originalmente en un blog blog que aloja el periódico LeMonde. 

Este es un trabajo del  que me siento especialmente contento y aquí posteo algunos gifs donde se comparan la edición original francesa y las páginas después de haber pasado por mis manos.
—Si pincháis sobre las imágenes se verán más grandes—


P.D.: En esta entrada del blog Guillaume cuenta su experiencia en Madrid el día de la presentación y nos dibujó a todos los que participamos de una manera u otra en la edición del tebeo.



miércoles, 6 de junio de 2012

La familia Plómez

No es ningún secreto que eso de las letritas, la tipografía, me gusta y que forma parte de mi trabajo diario. Pues bien, no tenía bastante y hace ya un tiempo que me embarqué con otros seres de mal vivir y preferencias por el plomo y el saturnismo en montar en pleno siglo XXI una imprenta tradicional, de las de antes, de las que los dueños originales se están jubilando y están tirando o dando al chatarrero los tipos de plomo con los que trabajaban, con los que componían esas horteradas de invitaciones de boda o esas maravillosas poesías. Pero bueno, no escribo más y os presento a la familia Plómez. Pero sería mentir si escribo que solo vamos a ser una imprenta, lo que realmente somos los Plómez es una asociación que buscamos que la composición con tipos móviles, ya sean de plomo o de madera, no muera con los ordenadores y con el offset. Por eso además de jugar y trabajar con esas herramientas obsoletas también vamos a dar cursos y procurar llevar y contagiar nuestra pasión por las letras a todo aquel que se acerque por nuestra casa.




Además de en nuestra web podéis ver las cosas que se nos ocurren en nuestro facebook o seguirnos en twitter. Y recordad:

martes, 5 de junio de 2012

Tipografía: Speak Low

Cuando actualicé mi portafolio comenté que iría hablando de trabajos que he ido haciendo pero de los que todavía no había escrito nada en el blog, pues ahora vamos a hablar de una tipografía que diseñé hace poco para el retorno de Javier Montesol al mundo del cómic. Esta tipo fue, al igual que Pinipleta, un encargo por parte de Sins Entido:

Clicad sin miedo para ver la imagen en alta.
Como con Pinipleta hice tres juegos de letras, esta vez de mayúsculas, para que se fueran rotando y aumentar así la sensación de rotulación manual. Además al ocuparme yo en esta ocasión de la rotulación también procuré que en aquellos momentos en los que había demasiado cerca varias palabras iguales que estuvieran escritas con glifos diferentes para añadir variedad y evitar de esa manera una sensación de uniformidad que al estilo de dibujo de Montesol no le pegaba nada.

House: patologías de la verdad

Estaba yo tranquilamente leyendo algunas noticias por Internet cuando voy y me encuentro la siguiente noticia:
Un médico español desvela las pifias del Dr. House
Le doy a leerla y resulta que es una pequeña noticia a cuenta de un libro sobre el medicucho ese que interpreta el papá de Stuart Little. ¿A cuento de qué puede resultar eso interesante para este blog? Bueno, es que el libro en cuestión es otro de los libros de la colección Pretextos de Dolmen que ha maquetado un servidor:
 
El libro está dividido en tres partes: la primera es una descripción de la serie y de su protagonista, tanto el actor como el personaje; la segunda es una resumen de todos los capítulos de las 7 temporadas que había en el momento de la escritura del libro; y la tercera, que es también la más breve, analiza los diagnósticos del doctor House y que ha sido la excusa para el artículo que he enlazado al principio.

jueves, 31 de mayo de 2012

Nuevo portafolio

Bueno, ya era hora pero más vale tarde que nunca. Llevaba desde que abrí el blog sin actualizar mi portafolio y aquí va el nuevo:




Y si queréis descargarlo darle a este enlace.

He añadido en este nuevo portafolio todas las tipos que he hecho desde entonces, bastantes de los cómics que he rotulado y muchos de los libros que he maquetado, pero obviamente no están todos los trabajos que he hecho porque sino sería bastante aburrido de ver.
Iré añadiendo al blog un poco más de información de algunos de los trabajos que he añadido pero de los que todavía no había hablado por aquí.

martes, 7 de febrero de 2012

Relato - 2177

Para el relato de esta semana en el curso se nos pidió que"fuéramos auténticos".
¿Y eso cómo se hace? Buena pregunta, dado que yo considero que todos mis relatos han sido muy auténticos, muy fieles a mi manera de escribir y a mis obsesiones temáticas. Por eso mismo el relato que hice es uno de ciencia ficción en Marte, el escenario podría ser igualmente la Tierra pero al tener tan poco espacio el colocar al planeta Rojo de fondo ahorra muchas explicaciones.
Durante la clase y después de leer el cuento se llegó a las siguientes conclusiones sobre mí:
—Tengo una temática muy clara y le tiro al género siempre que puedo.
—Escribo con una voz entrañable (esta me hizo mucha gracia y jamás la habría pensado).
—Siempre meto diálogos, o casi siempre.
Mi idea para el relato era presentar un futuro completamente utópico gracias a los avances médicos que se aproximan pero a mitad me salió la vena un pelín más pesimista. Espero que les guste.


Una última cosa antes de empezar con el relato, a partir de ahora incluiré enlaces de descarga a archivos mobi y fb2:
ePubmobi (kindle)fb2PDF


La fiesta sigue, parece que la gente no se cansara nunca. A través de las ventanas puedo ver cómo nos vamos acercando al ascensor espacial, los pilotos verdes parpadean lánguidamente a través de los kilómetros de cable. Salgo al fresco, me sujeto en la barandilla y me giro para mirar el Olimpo, las luces de las ciudades tiznan de amarillo la falda de la montaña. En el cielo todavía se puede ver, cada vez más baja, una luz azul, la más brillantes de todas las estrellas, Tierra. Me entra un ataque de morriña, hace mucho que no lo piso. Escucho la puerta abriéndose detrás de mí y cómo la música del interior se escapa hasta el cielo marciano.
     —Te he traído una copa.
     —Gracias —digo mientras cojo el vaso que me ofrece mi nieta Julia—, estaba mirando Tierra.
     —¿Si? Que raro que todavía no tengas un telescopio. Venga, imprimamos uno para poder verlo mejor.
     —Déjalo, me gusta verlo con mis propios ojos…
     —Como quieras —me dice mientras casi se pone de rodillas para poder darme un ligerísimo beso en la mejilla. Nunca me acostumbraré del todo a la altura de los nacidos en Marte.
     Me deja solo y me pongo a pensar en lo paradójico de la frase “me gusta verlo con mis propios ojos”. No llevo la cuenta, pero creo que se trata de mi cuarto par, ya no son los ojos con los que nací y que me acompañaron hasta los 70, al igual que mi corazón me lo cambiaron hace tres años por sexta vez… Realmente no me queda ninguna parte del cuerpo sin cambiar o modificar. Es el precio por la eterna juventud, pero teniendo en cuenta que cada generación de órganos impresos es mejor que la anterior se trata de un precio realmente pequeño.
     Un relámpago ilumina todo el cielo, sin nubes no sé que puede ser. Me giro y veo una enorme bola de fuego allí donde debería estar una de las carlingas del ascensor. Hago zoom y activo la realidad aumentada mientras alrededor de mi se arremolinan los invitados de la fiesta que salen a ver que está pasando. Justo en ese momento nos llega el sonido de la explosión atemperado por la distancia, pero aún así ensordecedor. La capa de información visual todavía no está actualizada, sigue diciendo «Carlinga b-14 - aprox. 15.000 inmigrantes a bordo. ¿Quiere saber más sobre la carga?»
     Los gritos y murmullos alrededor mío no me dejan concentrarme. Reduzco mi percepción auditiva mientras busco alguna otra capa de información que sea útil. Entonces aparece con tanta fuerza que tengo que apagar todos mis sentidos y aun así los veo como unas letras en llamas en lo más profundo de mi consciencia.
     «Los hijos de Adán reivindicamos la explosión de la Carlinga b-14. Sus ocupantes habían perdido el derecho a ser considerados seres humanos al escuchar al becerro de oro de Marte y sus blasfemias transhumanistas.»
     A mi alrededor algunos no han sido tan rápidos en cerrar sus sentidos, los jóvenes siempre están con todas las capas abiertas al máximo, y les sangran los oídos y se convulsionan en el suelo. Lloro de impotencia mientras me arrodillo ante mi Julia y le sujeto la cabeza hasta que se le pasa.
     —Abuelo… ¿qué ha sido eso?
     —Fanáticos, otra vez fanáticos —le digo mientras me acuerdo de mi 24 cumpleaños y de la caída de unas torres por televisión. La risa se mezcla con las lágrimas mientras pienso en la triste ironía de que la historia se repita precisamente el 11 de septiembre en el que celebro mis 200 años.